A pesar de que nuestro país carece de una normativa que regule el acceso de los cuidados a la información generada por el Estado, en estos últimos meses el Poder Ejecutivo elevo al congreso un proyecto de ley de “Acceso a la información pública”. Esta iniciativa se ubica dentro del plan nacional de Gobierno Abierto promovido por la administración actual, y permite que cualquier persona pueda solicitar datos, documentos, registros, y que el funcionario requerido deba contestar en un plazo de 30 días bajo pena de ser sancionado. La pregunta que resta hacerse es: ¿por qué es tan importante la apertura de datos públicos?

La respuesta a este interrogante encuentra su fundamento en dos ejes muy distintos. Por un lado, se justifica la existencia de este tipo de regímenes jurídicos en los principios republicanos y democráticos de gobierno. Por el otro, los programas de apertura de datos resultan de gran ayuda para el cumplimiento de los objetivos del Estado.

La primera de las justificaciones, nos lleva a ver el acceso a la información pública como un medio para asegurar una rendición de cuentas permanente y controlar el desempeño del Estado, cuestión clave para la toma de decisiones en etapas electorales. El hecho de que los ciudadanos cuenten con esta información puede colaborar con el mejoramiento de la eficiencia y eficacia de las acciones de la administración a través de la evaluación constante. Así, la ciudadanía puede exigir el cumplimiento de estándares cada vez más altos. Por otro lado, desincentiva la corrupción y las practicas antiéticas dentro de la administración pública ya que reduce el nivel de impunidad al poner a disposición de los ciudadanos y del periodismo información sobre el manejo de los fondos públicos.

La segunda, refiere a una mayor intervención de la ciudadanía en los asuntos estatales, empoderándolos a realizar acciones a favor del bien público. Esto ocurre ya que mediante estas políticas el ciudadano puede contar con información real sobre temas que afecten su vida cotidiana y puede, así, trabajar en soluciones. Son ejemplos de esto último, las aplicaciones generadas por grupos de ciudadanos tales como aquellas que permita realizar mapeos y seguimiento participativo de problemas urbanos como baches, o semáforos fuera de funcionamiento. El libre acceso a datos públicos es el primer paso para lograr la participación y la colaboración ciudadana, lo cual es imposible si las personas no cuentan con la información necesaria.

En base a todo lo mencionado, se interpreta que no debemos ver a la apertura de la información pública solo como una  forma de los asegurar derechos o el cumplimiento de los valores republicanos.El acceso a la información publica es una herramientas de empoderamiento ciudadano que permite la participaron y colaboración de la ciudadanía motivando el desarrollo de soluciones a los problemas cotidianos aprovechando las capacidades de la sociedad civil.

Creemos que esta iniciativa es un gran avance en este tema, dado que a pesar de que a nivel nacional esta cuestión es regulada por un decreto (1172/03), hasta el momento carecemos de una ley que cumpla con los parámetros internacionales sobre acceso a la información pública. De todas formas el camino no se termina con la sanción de una ley sobre el tema. Necesitamos un cambio de paradigma en relación a la forma que tienen los ciudadanos de relacionarse con el Estado. De nada sirve tener la información a disposición de la ciudadanía si no es utilizada. Debemos hacernos cargo de la creación colectiva de una mejor sociedad para todos aumentando el control y participación pública. Solo de esta forma será realidad el principio del auto gobierno y seremos verdaderos artífices del futuro de la nación.