Logo BID
  • Historias
  • Gobierno 2.0
08 Jun 2015

#IODC15: un evento, más de un camino

Daniel Carranza

Diez días pasaron desde el evento más importante del mundo de Datos Abiertos. La capital canadiense recibió a gobiernos, activistas, empresas, académicos y más para una intensa -muy intensa- semana de charlas, intercambios, discusiones y acuerdos sobre Datos Abiertos, su futuro, su potencial y los próximos pasos necesarios.

La presencia Latinoamericana en el evento fue más que sustancial, como ya se podía adivinar en el artículo publicado aquí mismo antes del evento. Representantes de la mayoría de los países de la región no solo asistieron, sino que ocuparon un buen porcentaje de los paneles y presentaciones del evento. Incluso algunos paneles como el de acceso a la información pública tuvieron a todos sus ponentes de la región.

Latinoamérica se fortaleció en un tiempo muy breve, formó una sólida comunidad alrededor de eventos como ABRE LATAM y Con Datos y dejó de ser “tomador” de iniciativas en Gobierno Abierto y Datos Abiertos, para impulsar algunas de las cosas más interesantes que están sucediendo en la materia. No es casualidad la abrumadora presencia Latinoamericana en espacios como OGP, aún si los contextos de nuestros países son a veces tan distintos y los niveles de avance dispares.

Desde la óptica de esta comunidad latinoamericana, creo no equivocarme cuando digo que un factor que nos une es el foco en la perspectiva de derechos de los Datos Abiertos. queda un largo camino que recorrer en la región para lograr la igualdad y mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos y los datos abiertos son una herramienta para colaborar en ese camino.

A primera vista, las cifras de la conferencia que vemos a continuación podrían dar la idea de que esa misma postura tiene asidero en el resto del mundo. Luego de los gobiernos, son las ONGs quienes representan el segundo grupo con mayor presencia, duplicando al sector privado.

Sin embargo, la conferencia mostró un marcado perfil hacia los Datos Abiertos como insumo para los negocios, dejando bastante de lado aquellos datos que más allá de su “rédito” son fundamentales para cuidar y aumentar los derechos de las personas. Esta visión de los “Datos para el Desarrollo”, en buena parte impulsada por el concepto de “Data Revolution” propuesto desde las Naciones Unidas es absolutamente válida y -para ser más claro- posiblemente fundamental para la supervivencia a largo plazo del movimiento de Datos Abiertos.

Lo que no debemos permitirnos, es que el peso de los datos para los negocios y en especial considerando los grandes intereses y las grandes empresas que tienen conexiones y presupuesto para impulsar esa tendencia, dejen de lado la publicación de información que mejora la transparencia de nuestros gobiernos, permite mejorar los servicios públicos y fomenta la verdadera promesa del Gobierno Abierto que es mejorar la vida de los ciudadanos.

Es demasiado temprano para hablar de vías separadas en los Datos Abiertos que sean antagonistas o compitan, pero debemos cuidar que la comunidad siga unida detrás de la publicación de todos los datos que deberían ser abiertos y desde la sociedad civil, tener especial cuidado de no servir únicamente como apoyo para la apertura inicial, para luego ser ignorados por el interés en datos cuyo impacto se mide en cuestiones cualitativas como los derechos, más que cuantitativas como el dinero.

En espacial esto debería ser una preocupación para los múltiples estudios de impacto que no están tratando de consolidar este movimiento. Es más sencillo y creíble tener un número de inversión para la publicación y otro número que muestra el valor generado por esos datos, pero no deberíamos olvidar (ni dejar que otros olviden) que los derechos y la transparencia no tienen precio.

Logo yoGobierno