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08 Ene 2014

Gobierno y Redes Sociales (e-Gobierno OEA/RedGEALC) 1/3

Daniel Carranza

Este mes el tema central del boletín de Gobierno Electrónico de OEA y RedGEALC es “Gobierno y Redes Sociales” y para esto cuenta con una entrevista central a Pablo Valenti, Especialista del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Modernización del Estado y Estrategias Digitales y también líder de la iniciativa YoGobierno:

Por José Luis Tesoro

“Quizás lo más importante de esta nueva época sea la posibilidad de revitalizar la democracia”

1. ¿Cómo percibes la inserción de las administraciones públicas de América Latina en las redes sociales?

América Latina es la región que exhibe el mayor crecimiento en el uso de las redes sociales. Entre los 10 países más activos en estas redes, según su promedio mensual de horas por visitante, se encuentran 5 de la región: Argentina (10,8 horas), Perú (8,9), Chile (8,9), México (8,4) y Brasil (8,0). En relación al acceso a sitios de e-Gobierno, en 2012 el 30% de los usuarios de Internet de la región accedía a sitios de e-Gobierno, mientras que el promedio mundial sólo alcanzaba al 21%. A partir de esta nueva realidad los gobiernos manifiestan una creciente preocupación por entender y fortalecer la gestión de lo público.

Respecto de la inserción de los gobiernos en las redes sociales, la situación en la región aparece como bastante heterogénea, pudiendo distinguirse dos aspectos significativos: (a) los países que parecen estar logrando mejores resultados en la inserción de los gobiernos en redes sociales son los más activos en e-Gobierno: Chile, Colombia, Uruguay, Brasil, Costa Rica y México; y (b) existe una cantidad interesante de experiencias con un marcado protagonismo de las administraciones y comunidades locales.

Respecto de los sitios web vinculados a negocios y finanzas, donde la región exhibe un uso promedio del 48%, los países con mayor alcance fueron Brasil con 60%, Chile con 59% y Argentina con 47%. La región está debajo del promedio internacional, que alcanza al 57%. Los sitios más utilizados en este ámbito corresponden a actividades bancarias, finanzas personales, información financiera e impuestos.

Pero más allá de estos avances, la fuerte presencia de internautas latinoamericanos participando en las redes sociales está generando una masa enorme de información que no está siendo debidamente utilizada por los gobiernos.

2. Respecto de la relación Estado-Sociedad: ¿Qué valores e intereses percibes que se potencian y cuáles se contraponen en esa inserción?

Cada vez desconfío más de las etiquetas que van apareciendo para definir las tendencias en materia de gestión pública. Si bien son importantes las definiciones, debemos tener cuidado para no terminar mirando sólo al árbol y perder de vista el bosque. Se habla de gobierno abierto, gobierno colaborativo, gobierno electrónico, gobiernos en red, gobiernos plataforma, gobierno 2.0. Llámese como se llame, una cosa parece clara: los nuevos éxitos en gestión pública dependerán primordialmente de cómo valoremos e interactuemos con los ciudadanos. Y esto no parte de un problema tecnológico. Las redes sociales modernas no hacen más que revalorar el potencial de los individuos actuando colectivamente; algo que nunca debió haberse perdido.

El éxito dependerá fundamentalmente de estructuras políticas que sepan adaptarse. La gestión del cambio gubernamental tiene poco que ver con la definición de planes para aprovechar el potencial de las redes sociales. Supone incorporar nuevas aptitudes y actitudes hacia la población. Existe un nuevo protagonismo de los individuos, donde es central respetar el poder de las opiniones individuales y la inteligencia colectiva que deviene de saber escuchar. Aprender a “escuchar” será el verbo más importante en este recorrido. Soy de los convencidos de que las herramientas tecnológicas tendrán una importancia relativa. Será preciso concentrarse en los objetivos de siempre, en la transparencia, en la capacidad de colaboración y de participación ciudadana. Si bien se trata de conceptos familiares y recurrentes en materia de gestión pública, hasta hoy no hemos sido capaces de aplicarlos en su justa medida. Las redes sociales nos ofrecen una nueva e inmejorable oportunidad para ello.

El riesgo que corren los gobernantes y los gerentes públicos es confundir a las redes sociales con un nuevo canal de comunicación que se suma a la televisión, a los portales de noticias, a la prensa escrita y otros medios tradicionales. Las redes sociales son –más que un nuevo medio de comunicación- la expresión de una nueva realidad social, que tiene mucho que ver con cómo expresar y canalizar muchas de las nuevas expectativas humanas.

3. ¿Cuáles serían tus sugerencias para mejorar la inserción de los gobiernos y administraciones públicas de América Latina en las redes sociales?

La peor motivación que puede impulsar a los gobiernos a participar en redes sociales es la expectativa de manipular el flujo de la información. Los gobiernos que se involucran en dichas redes deben estar dispuestos a escuchar cosas malas sobre la administración, y hasta habrá mentiras amplificadas que ni siquiera se podrán parar y murmullos infundados que se percibirán como signos de grandes verdades, pero así funciona esto y es parte de la transición hacia nuevas formas de gobernar. Mi sugerencia es que si no se está listo para aceptar las críticas y los posibles efectos “virales”, no habría que involucrase en las redes sociales. Alguien dijo alguna vez que “Manejar gente en Twitter y Facebook es como arrear gatos”. Así de complejo es esto.

Los gobiernos harían bien en ir abriendo cada vez más sus bases de datos, habilitando a que todo ciudadano, organización o empresa que lo desee pueda hurgar y producir soluciones a partir de la información pública. Harían bien en ir entrenando a sus funcionarios en cómo usar Facebook, Twitter, Youtube, blogs y otras herramientas. Hoy podemos ver retrospectivamente el gran error que fue negarlas y hasta bloquear su acceso en muchas organizaciones estatales.

Habrá que perder el miedo a ciudadanos cada vez más informados y activos. El miedo que debería guiarnos es el de no comprender a tantos ciudadanos que tienen tanto para aportarnos. En algunos países las redes sociales están haciendo la vida imposible a más de un gobernante, y no sólo apuntan a los tiranos y los corruptos, sino que se dirigen, cada vez más, a aquellos gobiernos que parecen alejarse de las auténticas necesidades y expectativas de las personas comunes.

No es este un tiempo para la cautela. Sobran las interrogantes y las respuestas son aún escasas. Pero es hora de actuar porque los ciudadanos nos llevan una buena delantera. Y la solución no pasa por ofrecer más acceso a la información pública, se trata de crear más estímulos para pasar a la acción.

Anteriormente se esperaba que los gobiernos ofrecieran soluciones, y dependiendo de la calidad de las mismas eran ratificados o no en cada proceso electoral. Eso está cambiando. Los gobiernos que no escuchen realmente a las personas quedarán excluidos de las nuevas formas de gobernar.

La transformación comienza por tomar plena conciencia de que las personas acrecientan su organización e inteligencia actuando colectivamente. El nuevo poder de las personas comunes radica en una inteligencia colectiva que está ahí, funcionando, diciéndonos cosas, exigiéndonos y queriendo participar. Comienza por aceptar que cada internauta puede constituirse en una fuente valiosa de opinión. Más importantes que Internet son las comunidades que Internet ayuda a estructurar, a las que algunos llamaron “multitudes inteligentes”.

4. ¿Podrías reseñar las características de la iniciativa yoGobierno, así como las expectativas y desafíos percibidos en relación a su evolución?

La iniciativa yoGobierno, lanzada por el BID hace poco más de 3 meses, se inspira en una pregunta que nos formulamos junto a un grupo de gobiernos de la región, Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Uruguay y a la OEA: ¿Hacia dónde se dirigen los gobiernos a partir de una realidad como las redes sociales? La respuesta a este interrogante no puede ser sólo gubernamental. yoGobierno es una invitación para que sucedan cosas en materia de redes sociales y gobiernos. La iniciativa se compone de un sitio web tipo blog (www.yogobierno.org) que lleva recopiladas, en los 3 meses desde su lanzamiento, más de 100 notas sobre esta nueva realidad latinoamericana. Cuenta con sus respectivas redes sociales (Facebook y Twitter), con unos 10.000 seguidores, y se nutre de diferentes actividades que venimos desarrollando y canalizando a través de esta plataforma, entre ellas: el Manual de Orientación para Participar en Redes Sociales que preparamos junto a la Presidencia de Brasil, o el concurso que acabamos de lanzar (Premio Gobierno 2.0) destinado a jóvenes comunicadores (estudiantes, blogueros, periodistas) de la región para que nos ayuden a pensar sobre las nuevas formas de gobernar. Necesitamos ideas nuevas, saber qué le interesa a la gente, contribuir a crear una región que se piensa a sí misma. Los invitamos a sumarse a la iniciativa para promover ideas y para poder explorar entre todos (Ciudadanos y gobiernos) nuevas formas de gobernar.

5. ¿Cómo visualizas las perspectivas de la participación de las administraciones públicas de América Latina en las redes sociales con un horizonte de tres (3) años?

Involucrarse o no en las redes sociales ya no es una opción para las administraciones públicas; es un dato de la realidad como lo fue en su momento la globalización. Lo que variará es el grado de compromiso con este proceso de cambio. En los próximos 3 años veo: (a) a cada vez más gobiernos animando el surgimiento de redes sociales ciudadanas (a través de Facebook, blogs, Youtube, Twitter, Google Moderator, etc.); (b) webs públicas convertidas en auténticas plataformas de participación y colaboración ciudadana (crowdsourcing), permitiendo a los gobiernos obtener ideas a través de los aportes de amplios conjuntos de personas; (c) el surgimiento de un nuevo perfil de profesionales públicos dedicados a la administración de estas redes: un Community Manager público; (d) más datos bajo formatos estándar que puedan ser utilizados por todas las administraciones y por la sociedad; (d) una creciente integración de bases de datos; y (e) una creciente interoperabilidad de procesos y tecnológica.

Pero al mismo tiempo veremos cómo se acrecienta la confusión y los reclamos entre aquellos que entienden que las redes sociales sirven para mejorar la imagen del gobierno y quienes ven una oportunidad para mejorar las formas de gobernar a través de nuevas herramientas. En lo personal promuevo esta segunda visión.

En términos concretos imagino soluciones donde cada vez más vecinos puedan, por ejemplo, reportar un bache en la vía pública o un basural y que el gobierno municipal lo atienda en pocos días; más profesionales jóvenes desarrollando soluciones a partir de los datos que los gobiernos latinoamericanos ponen a disposición, también veo políticas sociales, y otras a favor de la competitividad, que se nutren cada vez más de comunidades creadas con el estímulo de los propios gobiernos, desarrollándose así mejores políticas públicas.

6. ¿Deseas señalar alguna cuestión adicional?

Quizás lo más importante de esta nueva época sea la posibilidad de revitalizar la democracia. Estoy de acuerdo con Paul Ginsborg que nos recuerda que la democracia no es democrática si se limita a que los ciudadanos voten cada cuatro o cinco años. Hoy como nunca están dadas las condiciones para promover democracias más participativas, inclusivas y justas. No estoy diciendo con esto que las redes sociales son la solución para todos nuestros males, pero sí pueden ser un aliado fundamental si queremos avanzar en muchos frentes que nos han distanciado de las personas comunes.

La experiencia de la región también es clara en cuanto a que no habrá gobiernos a tono con los nuevos tiempos si se carece del debido liderazgo.

Hay más material de interés para compartir de este boletín, incluyendo más entrevistas a Andreu Veà i Baró, pionero de Internet y Presidente de la Internet Society – Spanish Chapter y a María Paula Gandur, Ariel Altaparro y Daniel Carranza; integrantes del equipo del Campus Virtual de la OEA. Ambas las compartiremos muy pronto en este sitio.

Fuente: Boletín de e-Gobierno OEA/RedGEALC

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