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19 Sep 2016

Gobierno abierto: un modelo de gestión centrado en la ciudad

Luisina Gala Golosetti | @luisinagala
Abogada - Directora Gibierno y Participación Ciudadana - Fundación Iniciativa

Por Luisina Gala Golosetti. – Directora de Gobierno y Participación Ciudadana. Fundación Iniciativa.

El concepto de gobierno abierto se presenta como un termino que afortunadamente se esta arraigando en el vocabulario de los funcionarios públicos de la región. Como ya hemos señalado en artículos anteriores, el gobierno abierto es definido como un paradigma de la gestión pública o modelo de interacción sociopolítica basado firmemente en los valores y principios de transparencia, democracia participativa y empoderamiento ciudadano, la rendición de cuentas, el open data y el uso de avances tecnológicos. Como bien se puede inferir de su definición, el Gobierno Abierto no es un proceso unidireccional del Estado hacia los ciudadanos, sino un proceso dialéctico y multidireccional que se nutre del accionar del gobierno, los ciudadanos, las empresas y las instituciones intermedias. Es así, que para lograr los resultados que se buscan obtener con esta nueva forma de ver la relación sociedad-estado, es necesario que los ciudadanos se involucren tomando verdadera dimensión de los beneficios del Gobierno Abierto, es por eso que continuación destacaremos las ventajas de su implementación.

La primera y más significativa es que posibilita incrementar la confianza de los ciudadanos respecto al Estado, a partir de la apertura del gobierno. Esto se debe a dos factores. Por un lado, el acceso a la información pública permite conocer en qué se gasta el dinero público y controlar la existencia de desviaciones o sobreprecios. Por otro, la consulta permanente a la ciudadania facilita cumplir con las expectativas de la población solucionando los problemas en la agenda pública logrando que los ciudadanos sientan que el Estado realmente responde a sus reclamos. Cuando somos conscientes sobre el gasto el dinero público y formamos parte del proceso de toma de decisiones, la legitimidad del gobierno aumenta mejorando la gobernabilidad y la ciudadania se vuelve más proclive a colaborar con el desarrollo de las políticas públicas.

En segundo lugar, podemos destacar la posibilidad de obtener mejores resultados a menor costo al involucrar a los ciudadanos en el diseño y la ejecución de políticas, programas y la provisión de servicios públicos. De esta forma, el gobierno puede aprovechar las ideas y capacidades de la población y así reducir gastos. Un ejemplo de esto pueden ser los Hackatlones, en los cuales se aprovechan los conocimientos y características innovadoras de los desarrolladores y programadores de la comunidad a fin de generar programas o aplicaciones que colaboren en la solución de problemas públicos a un costo menor y explorando una gran variedad de posibilidades.

En tercer lugar, cuando se involucra a los ciudadanos dentro del proceso de creación de las políticas publicas, no solo permite aumentar su legitimidad, sino también incrementar el cumplimiento por parte de los ciudadanos. Esto se debe a que por un lado las pretensiones de las personas son tomadas en cuenta adaptando las características de las políticas a las verdaderas necesidades de la población aumentando su interés en que se ejecuten y por el otro porque les permite comprender los desafíos y la complejidad de las políticas publicas al volverse parte del proceso reconociendo la importancia de que la población responda positivamente a las mismas.

En cuarto lugar, abrir el gobierno a toda la población, permite aumentar la equidad en el acceso a la formulación de políticas publicas, ya que en ese caso todos tienen las mismas oportunidades para hacer escuchar su voz y expresar su opinión  sobre tal o cual política a desarrollarse. Cuando las mismas se elaboran a puertas cerradas solo algunos de los sectores de la sociedad son consultados, impidiéndole a diversos actores participar de los procesos de decisión, desembocando en visiones parciales de la realidad que no tienen en cuenta la situación de toda la población.

Además, se valora el aporte que el Gobierno abierto hace al fomento de la innovación y la generación de nuevas actividades económicas. La apertura de datos y la disponibilidad de una gran cantidad de información provista por el estado permite que los particulares cuenten con recursos a los cuales serían incapaces acceder por sí solos y que son esenciales para la generación de innovaciones o de iniciativas económicas. Por ejemplo, contar con información confiable sobre las empresas instaladas en determinada comunidad es una herramienta de gran importancia para el análisis de mercado que todo emprendedor necesita llevar adelante al iniciar un proyecto.

Para finalizar, queremos señalar que la participación ciudadana puede garantizar que las políticas sean más específicas, atendiendo de mejor manera las necesidades de la población, eliminando así el desperdicio de recursos resultando en un gasto público más inteligente. En ocasiones, el gobierno destina grandes cantidades de dinero a resolver problemas que no son vistos como tales por la población y que podrían ser mejor invertidos en otras iniciativas. Un ejemplo de esto es la implementación de presupuestos participativos que permiten identificar concretamente qué obras son mas requeridas que otras optimizando, así, el uso de los recursos.

Como pudimos ver, son numerosos los beneficios que resultan de la aplicación del Gobierno Abierto. A grandes rasgos permite al Estado optimizar recursos y a los ciudadanos involucrarse en la toma de decisiones, generando democracias más participativas. Queda un gran camino por recorrer aun, pero su implementación no depende solo de los gobiernos, sino también de la iniciativa de la sociedad civil, la cual es la principal beneficiada por  la adopción de los principios del gobierno abierto.

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