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30 Ago 2016

Gamificación y participación ciudadana

Luisina Gala Golosetti | @luisinagala
Abogada - Directora Gibierno y Participación Ciudadana - Fundación Iniciativa

Por Luisina Gala Golosetti. – Directora de Gobierno y Participación Ciudadana. Fundación Iniciativa.

La importancia de promover la participación ciudadana en los gobiernos locales es un tema que venimos mencionando en varios de nuestros artículos anteriores. En esta oportunidad, queremos destacar que la participación ciudadana es una calle de doble mano, no solo el gobierno debe estar dispuesto a abrir sus puertas, sino que también la ciudadania debe tener la voluntad de involucrarse en los asuntos públicos. Siendo realistas debemos admitir que lograr que la ciudadanía se comprometa no es tarea fácil. Para lograrlo es necesario entender las motivaciones que llevan a los ciudadanos a participar activamente en la construcción de soluciones publicas. Según Jeff Howe, autor del libro “Crowdsourcing” las personas participan gracias a que al hacerlo satisfacen alguna necesidad psicológica, social o emocional. Es por esto que las personas se ven atraídas a participar por una compleja red de motivaciones que pueden ir desde el deseo de crear algo que beneficie a gran parte de su comunidad, o simplemente el placer de realizar una actividad en la que se es bueno. Cuando estas necesidades no son alcanzadas, los sujetos difícilmente participan. Por lo tanto para aumentar el nivel de participación ciudadana en una comunidad es necesario tener en cuenta los dos componentes de la motivación: la motivación intrínseca y la motivación extrínseca.

La primera de estas refiere a la realización de acciones por la mera satisfacción de hacerlas sin necesidad de ningún incentivo externo. Ejemplo de esta pueden ser los hobbies, la creencia en un proyecto o el sentido de obligación para con la comunidad. Las recompensas de este tipo de motivación pueden ser el grado de libertad y creatividad permitida por una tarea , ser parte de una comunidad , el aprendizaje durante el proceso y cualquier forma de altruismo. En el contexto de una Municipalidad los ciudadanos pueden verse motivados por la posibilidad de colaborar a partir de sus ideas en el desarrollo de su ciudad.

Por el otro lado, las recompensas monetarias, el reconocimiento y la reputación social son ejemplos de motivación extrínseca. Es aquí donde podemos ubicar a la “Gamificación”. La misma implica el uso de las mecánicas de juego en entornos no lúdicos. Al introducir la diversión y la competencia en los proyectos participativos, los niveles de participación ciudadana suelen aumentar exponencialmente.

Mas allá de las motivaciones intrínsecas que tengan los ciudadanos para participar, la gamificación puede ofrecer incentivos extras a partir de los cuales estos puedan obtener un beneficio personal. Partiendo siempre de la base de una plataforma web de participación ciudadana en la que los ciudadanos puedan proponer y opinar sobre propuestas de políticas publicas a continuación nos dedicaremos a enumerar una seria de mecanismos de incentivos cuya aplicación dependerán de las características del público objetivo de la campaña de participación ciudadana.

  1. Status

Estos mecanismos buscan aumentar la participación de los usuarios y la calidad de sus aportes. Permite que los usuarios puedan calificar las actividades de otros usuarios. Una alternativa viable para lograr mayor participación ciudadana es, posibilitar que la ideas que los ciudadanos propongan en la plataforma web de participación ciudadana puedan ser votadas por otros ciudadanos y en el mismo sitio se incluya un ranking de los ciudadanos con las ideas mas votadas. Esta es una forma muy poderosa de ofrecer el reconocimiento social que muchos buscan.

2. Obtención de Logros.

En este caso, se busca satisfacer la necesidad de gratificación instantánea permitiendo al usuario el cumplimiento de objetivos a partir de tareas sencillas. Los mismos pueden ser reconocidos con algún tipo de insignia, ranking de usuarios o monedas virtuales que le permite la obtención de beneficios dentro de la plataforma. Un ejemplo de esto es la aplicación Waze que permite monitorear el transito a partir de los aportes de la comunidad de usuarios que pueden reportar sobre el estado del transito o accidentes viales. Este APP incentiva a los miembros de su comunidad a partir de la obtención de puntos, la existencia de distintos niveles de usuarios, las insignias y los tableros de ranking. Lo gobiernos podrían hacer algo similar con la denuncia de problemas en la vida publica, como por ejemplo baches, accidentes o delitos, permitiéndole a las autoridades estar informadas de estos incidentes de forma instantánea y sin el uso de una gran cantidad de recursos destinados al monitoreo de la ciudad.

3. Reconocimiento de las propias capacidades.

Las ciudades están habitadas generalmente por grupos de individuos muy heterogéneos con habilidades, conocimientos e intereses diferentes. A fin de reconocer estos conocimientos, premiarlos con distintivos o medallas virtuales que le permita al gobierno identificar a los expertos de la ciudad en distintas áreas puede incentivar la participación. De esa forma se puede aprovechar todo el potencial del crowdsourcing al identificar a los ciudadanos según sus conocimientos o intereses para ser convocados en la construcción de los desafíos que surjan.

4. Recompensas en la vida real.

Los gobiernos locales pueden lograr que comprometerse sea mas divertido y gratificante vinculando la gratificación virtual con beneficios en la vida real. La participación ciudadana se vuelve tangible cuando los puntajes obtenidos en el mundo virtual pueden ser canjeables por experiencias reales. Si por ejemplo queremos ofrecer recompensas relacionadas con la participación del ciudadano en un tema especifico, podríamos a quien haya aportado buenas ideas para el desarrollo de la cultura  de la ciudad, otorgarle entradas gratis para el teatro. Otra posibilidad puede ser el otorgamiento de un beneficio fiscal especial ante el cumplimiento de distintas actividades participativas.

Es claro que la gamificación puede movilizar efectivamente a los ciudadanos para que participen en la toma de decisiones publicas o el mejoramiento de los servicios públicos en entornos virtuales. De todas formas es importante reconocer sus limitaciones. Por un lado estas herramientas no van a atraer a todos los ciudadanos y por el otro se corre el peligro de que la participación se genere con el único objetivo de recibir la gratificación, sin un verdadero compromiso con la comunidad, lo que implica la necesidad de un sistema permanente de gratificación difícil de mantener. La gamificación es solo un instrumento que nos permite promover la participación ciudadana, pero no es el único. Es necesario que los gobiernos a partir de la educación logren concientizar a los ciudadanos sobre la importancia de involucrarse en los asuntos públicos.

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