Logo BID
  • Historias
  • Fellowship OEA
21 Jun 2016

Colaboración y facilitación para el Gobierno Abierto

Marina González Magaña | @MarinaGMagana
Directora de Programas en PIDES Innovación Social

Hoy en día los retos que nos presentan las ciudades son enormes. Los gobiernos no tienen los recursos, ni humanos ni materiales, suficientes para atender a las demandas de las comunidades. La sociedad civil organizada se encuentra desgastada  por ser la entidad denunciante ante los actos de violación a los derechos humanos, corrupción e impunidad que parecieran no cesar y los ciudadanos han perdido la confianza en sus representantes dentro del gobierno. Cada uno de estos sectores, gobierno y sociedad civil, es integrado por individuos en los que podemos encontrar agentes de cambio que buscan gobiernos y ciudadanos más abiertos que logren atender los distintos retos de las ciudades. 

Lo evidente es que ningún sector puede resolver los retos por sí solo. La colaboración entre las distintas áreas de gobierno y sociedad civil es indispensable para proponer nuevas soluciones a viejos problemas. Esta colaboración requiere de confianza entre los actores involucrados para que exista responsabilidad compartida en las decisiones y sus resultados.

 El primer paso para lograr colaboraciones efectivas es la humildad. En la medida en la que los actores reconocen que no tienen ni toda la información, ni todas las herramientas, ni todos los recursos para resolver los retos nos abrimos al involucramiento de otros entes que tienen algo que puede contribuir a resolver el  reto en cuestión. Un siguiente paso es la madurez. Madurez para reconocer que si bien en el pasado no han funcionado ciertas relaciones o han surgido problemas en la participación o en la colaboración dé determinados proyectos, eso no significa que el ejercicio de co-creación no funcione. Una vez que cada actor logra interiorizar estas premisas, es indispensable que no se pierda de vista el para qué y para quién lo está haciendo en el momento de empezar a construir soluciones. Esto implica dejar las agendas personales y centrarse en el objetivo establecido en común y diseñar los proyectos centrados en el usuario final. 

Para lograr esto, en muchas ocasiones, es necesario que un integrante del proyecto adopte el rol de facilitador quien es el encargado de que los actores no pierdan de vista el objetivo y se le de seguimiento a los acuerdos establecidos. 

El facilitador no tiene que ser un académico o un experto en negociación o mediación sino alguien que entienda los incentivos y fortalezas de las personas que están participando en el diseño de la solución de manera que logre alinear estos incentivos en el mismo rumbo de manera que beneficie al proyecto. Los facilitadores tienen que contar con una alta empatía hacia cada uno de los integrantes del ejercicio colaborativo incluyendo a los usuarios de manera que se logren acuerdos y se busque siempre alcanzar el objetivo en común. 

En México seguimos piloteando qué significa facilitar procesos. En PIDES Innovación Social desde 2013 comenzamos a aplicar este modelo en los ejercicios de Gobierno Abierto en ciudades mucho más por intuición que por metodología hasta consolidar la figura del facilitador en nuestros ejercicios.  Por su parte, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) en 2015 incorporó a sus ejercicios subnacionales este elemento en la ecuación reconociendo la importancia de tener actores con esta función para lograr que los retos se resolvieran mediante colaboraciones efectivas.  

Aunque los retos que enfrentemos sean enormes hemos comprobado que a través de la colaboración encausados  mediante la facilitación,  es posible obtener victorias significativas  para avanzar en la agenda de Gobierno Abierto.  

Logo yoGobierno