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19 May 2016

Ciberdemocracia boliviana 2.0 Vs. Estado ritualista

Ronald Balderrama | Ronald Balderrama
Politólogo/asesor/independiente

Han transcurrido los años y en el comienzo de una nueva década, la evolución y el desarrollo crecen a un paso agigantado, países híper-desarrollados se encuentran ya vendiendo espacios para habitar fuera del planeta tierra, la robótica no tardará en remplazar al humano en varias de las actividades que realizaba, dando lugar a mayor desempleo y por supuesto a generar mayores índices de pobreza, lamentablemente entre ésta lógica desarrollista y modernista las facturas sociales serán un costo inminente para aquellos países que andan atrasados en su evolución, en su desarrollo y que no han atravesado ni siquiera la barrera de la modernidad, cuando en otros contextos lo que sucede y lo que se habla son escenarios de post-modernidad.

Ante la lógica modernista, un nuevo ciudadano se va confeccionando, con mayor información, mayor preparación, mayor crítica y atenta ante los fallos que cometen los políticos tradicionales lo cual provoca o debería provocar que el sistema también evolucione a la par del ciudadano. Está por demás aclarar que las realidades de otros Estados son distintas a la nuestra, los elementos que acrecientan estas diferencias son varios como por ejemplo el nivel avanzado de desarrollo, conocimiento, cultura, tecnología, como las formas de concebir al mundo ya que los países avanzados en cierta manera se adecuan a los principios y valores universales de carácter homogeneizador.

En nuestro contexto tales valores son adoptados desde la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, es así que los resultados obtenidos como sociedad son muy diferentes y distintos, comparado con los países considerados en vías de desarrollo, con esta afirmación no argumentamos que no exista pobreza y desigualdad en los países “desarrollados”, pero se tiene que tomar en cuenta que la brecha económica que ahonda las diferencias es mucho más proporcional y reducida, en comparación con lo que sucede en gran parte de Latinoamérica donde la brecha de desigualdades es ampliamente diferenciada entre riqueza que son pocos, pobreza, y extrema pobreza que es una mayoría abismal.

Si bien las nuevas demandas emergentes de los grupos sociales responden a este tipo de discriminaciones y supuestas injusticias que se dan en gran parte de América Latina, en Bolivia se cristalizaron tales grupos en los llamados “movimientos sociales” tan estudiados y analizados en la última década desde diferentes visiones, pero también empieza a emerger otro tipo de movimiento que tiende a responder a ciertas demandas pero que lo hace desde otro escenario que es el internet, lo hace desde las redes sociales y que puede generar cierta convocatoria y adhesión de una manera muy eficaz, como también ser un instrumento que puede ser falible, pero convirtiéndose en una novedosa fuente de compartir, transmitir y socializar información.

Esta manera de manifestación novedosa emerge a nivel mundial, recuérdese el caso de Egipto y como se irradia las convocatorias y los adhesiones a determinadas demandas o protestas para concretizarse en hechos reales, llegando a costarle el trono a varios gobiernos autoritarios. Hoy éste fenómeno es considerado como uno de los procesos de democratización que han sucedido gracias a la implementación de tecnología y de las nuevas formas de relacionamiento social de largo alcance que rompieron barreras, fronteras y esquemas establecidos, así como el de defenestrar los tabús de algunas sociedades conservadoras.

Nadie puede negar ahora que el proceso de trans-culturalización existente es ya un fenómeno global sin precedentes, y que las nuevas generaciones están sujetas a éste tipo de desenvolvimiento social que concibe obviamente serias contradicciones con la realidad de países calificados “en vías de desarrollo” (en realidad atrasados), ya que los modos y formas de vida son ampliamente distintos, como también los valores y el grado de moralidad existente que varía de un contexto a otro.

Si analizamos de manera mucho más extensa observaremos que existe ciertos esquemas culturales que se resquebrajan, e inclusive se rompen, la moralidad conservadora es cuestionada a cada instante, el efecto que provoca hoy la existencia de la interrelación social vía los chats y las famosas redes sociales hacen que las personas puedan intercambiar sus facetas, ideas, opiniones, formas de vida, fotos, videos e incluso hasta llegar a límites inimaginables de crear amoríos, romances, relaciones maritales a través de la web, e incluso el ciber-sexo o convocatorias de grupos extremadamente radicales y terroristas o grupos que ansían desenmascarar algún hecho en búsqueda de la verdad. Claro está que la privacidad se convierte en un componente muy relativo según el manejo que cada usuario realice dentro del macro-sistema cibernético, pudiendo ser vulnerados ciertos derechos a la privacidad e intimidad, como también poniendo al descubierto las actividades “privadas” que uno o muchos pueden realizar a personas con intenciones delictivas.

El avance que la tecnología ha desatado en las áreas urbanas un amplio desarrollo de consumo, el uso de internet y celulares que tienen amplias herramientas y servicios de última generación es bastante alto, lo cual nos da a pensar que ha surgido un proceso ciberdemocrático referido a éste sistema que interactúa de una manera acelerada en varios círculos y niveles de nuestra sociedad válgase llamar clases sociales, estratos sociales y que se manifiesta en diferentes rangos de edades, porque el acceso a éste servicio (internet) es bastante económico en lugares públicos y una característica adicional a dicho tema sería la piratería de software que impera en Bolivia, ya que genera una gran proliferación de lugares que ofrecen servicio de internet a bajos costos, ya sean cafés o lugares de internet por hora, éste es un hecho que definitivamente se da en nuestra sociedad. Valga recordar que el artículo no alienta la actividad ilegal del software, sino que simplemente valora la eficacia de éste hecho, porque simplifica de una manera cualitativa el desarrollo de una sociedad y su evolución constante, ya que para muchos sectores es definitivamente muy beneficioso acceder a la tecnología a costos muy abaratados por la calidad de vida que existe en Bolivia.

Cabe señalar que el servicio de internet en Bolivia es el más caro como lo afirma un estudio reciente del Diálogo Regional sobre Sociedad de la Información (DIRSI) a través del Centro de Estudios Peruanos 2015, entre muchos aspectos que hacen a dicha temática, refiere que en “precio mensual del plan de banda ancha fija más barato”, Bolivia es el segundo país más caro de América Latina con $us 45,6, solo superado por Argentina con $us 59.0. En contrapartida Costa Rica ($us 9,8), Brasil (12,4) y Uruguay ($us 13,6) tienen los precios más bajos además de ofrecer un servicio de alta velocidad y calidad en tráfico de datos.

En “Países como Uruguay, Costa Rica y Brasil, los servicios tienen niveles de precio y calidad comparables a los países más desarrollados. Pero en Bolivia y gran parte de Centroamérica, la falta de infraestructura y el limitado tamaño del mercado redunda en altos precios y baja calidad de servicio”, cita el estudio.

Es preciso señalar que en sociedades desarrolladas se viene implementando ya, lo que se llama el Gobierno electrónico (conocido como: e-gobierno), una novedosa forma que el ciudadano tiene para acortar distancias en materia burocrática como también de ganar tiempo, en vez de acudir a diferentes instituciones personalmente, éste lo realiza de manera virtual. El Banco Mundial define al gobierno electrónico como “los sistemas de información y las tecnologías de información y comunicaciones de los gobiernos, que transforman las relaciones con el ciudadano, el sector privado y otras agencias estatales para promover el crecimiento del ciudadano, mejorar la entrega de los servicios, consolidar responsabilidades, aumentar la transparencia, y mejorar la eficacia del gobierno”.

La tecnología se asocia al ámbito de hacer política, y la política tiene que saber cómo usar estas herramientas en función de establecer nuevas formas de relacionamiento social, electoral, comunicacional, político y sobre todo que el ciudadano haga llegar sus opiniones, sugerencias y críticas de una manera directa al gobierno y por éste medio también reciba respuesta a sus demandas para tener una ampliación del proceso, las nuevas tecnologías facilitan la creación de nuevos espacios de fiscalización, deliberación y seguimiento crítico de la política, gracias a movimientos ciudadanos que aprovechan el potencial cibernético para avanzar hacia una “Democracia 2.0” o “Ciberdemocracia”.

Mientras nuestros gobernantes actuales traten por todos los medios de ejercer una actitud resistente a la modernidad, tratando de revivir viejas y coloridas actitudes folklóricas de un pasado lejano que no volverá, más aún cuando una cultura pretenda tener predominio sobre las demás pese a que seamos ahora un Estado donde se reconoce la pluralidad de naciones y lo intercultural juega un rol fundamental para la convivencia pacífica de todos los habitantes, vemos con preocupación que estamos siendo arrastrados a una suerte de anomia social donde la tendencia Revolucionaria es más fuerte y utiliza encubiertamente al Estado democrático para posteriormente destruirlo e instaurar la tan añorada Revolución social que ciertos personajes del oficialismo ansían, con el fin de perpetuarse en el poder (al histórico estilo Maoísta, Leninista o Fascista).

Es justamente en este punto donde se da la encrucijada de la discordia entre un Estado Democrático y una parte de la sociedad que pretende utilizar las novedosas herramientas que se han generado a través de las nuevas formas de relacionamiento y la ciberdemocracia existente versus otra parte de la sociedad que se sumerge al Estado nacionalista, paternalista, revolucionario y ritualista que pretende generar un único pensamiento al tratar de instaurar una doctrina que sea incuestionable, arbitraria, dictatorial y sobre todo autoritaria acallando la disidencia y desvalorizando todo proceso construido a lo largo de los años de existencia estatal, sobre todo en el período de construcción de la república.

Dentro de la corriente de avances evolutivos de una sociedad surge otra corriente que es contestataria y resistente a utilizar este tipo de herramientas, lastimosamente en la última década se han mezclado discursos asociados a contrarrestar la evolución, el desarrollo y la misma modernidad, con discursos de “supuesta” revalorización identitario, lo cual indica en el discurso que la modernidad está asociada al capitalismo, al libre mercado, a la globalización afirmaciones que pueden ser verdaderas o no, según el ojo con las que se les mire. Pero tampoco se puede aceptar desde el sentido negativo que algunos plantean, de que estar a favor de la tendencia progresista, represente estar a favor de intereses “Imperialistas” y “derechistas”, éste no es y no debería ser un problema ideológico-político como lo han tratado de visualizar y hacer creer, no se trata de simplificar el de estar a favor de un lado o del otro, sino se trata de entender que el progreso siempre existió y que distintas sociedades supieron evolucionar dejando de lado sus ritos, costumbres, en bien de construir conocimiento y auto-inventarse a cada momento como sociedad, con nuevas y mejores formas de relacionamiento, valores, y cultura.

Las sociedades están expuestas al ámbito de ser cada vez más globalizadas, libres, en un ciber-mundo donde las fronteras no existen, donde los diálogos son intercambiados y no importa la lejanía de los interlocutores, sino lo que interesa es el intercambio de criterios de información, opinión y de sincronía. La web 2.0 ha creado una nueva dinámica entre el ciudadano y el político, alejando las diferencias y acortando las distancias, por lo consiguiente dando a emerger la ciberdemocracia, un proceso donde la socialización se hace continuamente, un lugar donde las adherencias se manifiestan en la proliferación de grupos sociales unificados por redes y canales de charlas, de crítica, de protesta y sobre todo de convocatoria.

Bolivia necesita más que nunca mayor desarrollo en el ámbito educacional, mayor impulso en el desarrollo cultural tecnológico, educativo, científico, ya que sin este conocimiento podemos tener tecnología de fácil alcance, programas de costos abaratados pero nada nos servirá, si no entendemos la nueva dinámica mundial. La innumerable interrelación de usuarios-personas comunicadas a un nivel inimaginable en lo que comprende nuestro planeta, es la magia que hoy en día nos rodea, algo que simplemente era un hecho de ficción en el ámbito cinematográfico hoy es completamente una realidad de la cual no podemos ni deberíamos excluirnos.

Estimado lector: ¿Cuál es su opinión respecto a la modernidad, la tecnología y la accesibilidad a la información, cree usted que es positivo todos estos cambios para nuestra sociedad que se caracteriza de ser un tanto conservadora?

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